NECRÓPOLIS

La muerte inesperada de un miembro muy joven de la familia , abre en imágenes un universo sensible y cotidiano que la autora y su trabajo utilizan para transmutar tanta pena y dolor.

Empiezo este trabajo después de sufrir el tremendo dolor causado por la muerte repentina de mi sobrino. Esta irrupción me causa un estado de extrema sensibilidad. 

Comienzo a percibir y registrar la muerte inesperada o accidental que ocurre en a diario a mi alrededor.

Pajaritos, roedores, mariposas, peces, son algunos de los seres que voy encontrando. Los tomo con respeto.

Y los trabajo a nivel fotográfico.

Compongo imagen en el momento que ocurre este encuentro, porque el tiempo de la muerte también hay que respetarlo.

Compongo de este modo lo que denomino como “últimos retratos”.

Ese retrato surge simple, con la luz del momento y la toma directa.

Mi trabajo fotográfico reacciona como tributo, creando esa imagen póstuma, que concluye en obra cuando posee la intención de transformar el espanto de la muerte en belleza.

NECROPOLIS

The unexpected death of a young family member opens up in images a daily and sensitive universe that the author and her work use to transmute such sorrow.

 

 

“I started this work after the sudden death of my nephew, which caused me such unbearable pain.

This irruption made me extremely sensitive.

I began to perceive and register death – unexpected or accidental – that happens around me every day.

Birds, mice, butterflies, fish… these are some of the beings that I found.

I use them, respectfully, in my photographic work.

I capture the image at the very moment that happens.

Because I think it’s important to also respect the time of death.

I call them “last portraits”.

 

My work is a tribute to that posthumous image, which becomes art by changing the horror of death into beauty.”